Hipertensión y Diabetes, recomendaciones nutricionales

La hipertensión y la diabetes , son dos enfermedades crónicas, la diabetes se caracteriza por una elevación de glucosa en sangre y la hipertensión por un aumento persistente de la presión arterial. Los pacientes  diagnosticados con diabetes e hipertensión  requieren siempre de especial atención , pero ahora más, ya que son dos grupos de riesgos para desarrollar complicaciones derivadas del COVID-19. Además, debido a la situación que estamos viviendo los pacientes no siguen unas pautas de alimentación adecuadas, no llevan los controles periódicos de su enfermedad, no duermen bien, se encuentran estresados y agitados con la situación que actualmente vivimos en España

Por todos estos motivos, desde Ekilib, hemos querido elaborar unas pautas generales para las personas con diabates o prediabetes e hipertensos.

Ningún paciente diagnosticado con diabetes e hipertensión  debe de abandonar su medicación, ante cualquier duda debe consultar con su médico o farmacéutico.

Pautas para pacientes con diabetes o prediabetes

  1. Mantenerse activo, incluso en casa. El ejercicio físico es la mejor arma para disminuir la glucosa en sangre. Estiramientos, ejercicios de fuerza y resistencia.
  2. Mantener una buena hidratación. Especialmente en personas mayores
  3. Tomar al menos 5 raciones entre fruta y hortalizas al día
  4. Elegir el consumo de productos integrales y legumbres. Se recomienda elegir cereales integrales procedentes de grano entero (pan integral, pasta integral, arroz integral), y legumbres guisadas o estofadas, tratando de cocinar estos alimentos con verduras.
  5. Elegir productos lácteos bajos en grasa. En el caso de leches fermentadas como yogures, kéfir…etc, se hace referencia sólo al tipo natural, no el resto de las variedades saborizadas, aromatizadas, con frutas, etc., pues contienen una cantidad importante de azúcar añadido.
  6. Consumo moderado de carne, eligiendo de forma preferente las carnes de ave (pollo, pavo, etc), conejo y las magras de otros animales como el cerdo. En el caso de las carnes rojas (cordero, ternera o cerdo) como máximo una vez a la semana y evitando el consumo de embutidos, fiambres y carnes grasas de cualquier animal.
  7. Priorizar como fuente de proteína las legumbres, pescados (2-3 veces a la semana) o huevos (3-4 veces a la semana). En el caso del pescado, alternar entre pescado azul y blanco. Evitar el consumo de  tiburón, lucio, pez espada y atún rojo en menores de diez años, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. En el caso del queso, moderar su consumo.
  8. Consumo de aceite de oliva virgen extra, frutos secos y semillas. 
  9. Evitar los alimentos precocinados y la comida rápida.
  10. Consumo moderado de sal
  11. Edulcorantes: El uso de edulcorantes como el sorbitol y la fructosa pueden elevar la glucosa en sangre. Pueden sustituir la miel o el azúcar por edulcorantes tipo sacarina, glucósidos de esteviol, ciclamato o aspartamo. Lo ideal, sería no utilizar nada, y acostumbrar el palar al sabor real de los alimentos.
  12. Eliminar o reducir el alcohol.
  13. Evitar la bollería industrial, galletas, cereales refinados, azúcar libre, zumos o bollería casera.
  14. En el caso, de que de manera excepcional, quiera comer algo de dulce, es preferible que coma uno normal. Evite los dulces sin azúcares añadidos o productos 0%. Este tipo de productos incita a tomar más de uno, porque se piensa que lo que está comiendo es «menos malo», además, normalmente este tipo de productos tienen una gran carga de edulcorantes, sobre todo polialcoholes, que si se toman en exceso producen molestias gastrointestinales como gases o diarrea.
  15. Seguir las proporciones del PLATO SALUDABLE. 

Pautas pacientes Hipertensos

 

  1. Mantenerse activo
  2. Mantener una buena hidratación. Especialmente en personas mayores. Infusiones, caldos…etc. Controlar la ingesta de café y té que pueden aumentar los nieveles de presión arterial.
  3. Eliminar o disminuir la ingesta de azúcar libre, miel, zumos, bollería industrial, galletas, bollería casera, etc. El exceso de azúcar libre, puede aumentar los niveles de presión arterial.
  4. Intentar no endulzar todo y acostumbrarse al verdadero sabor de los alimentos. Sino queda más remedio, se pueden utilizar edulcorantes acalóricos como aspartamo, sacarina, estevia o polialcoholes, son los edulcorantes terminados en -ol, como sorbitol o manitol.
  5. Consumir frutas enteras y frescas,  mínimo tres raciones al día.  Evitar las desecadas, en almíbar, los zumos aunque sean naturales y mermeladas, aunque sean light.
  6. Verduras y hortalizas, dos veces al día, las verduras deben ser las protagonistas de tus platos. Puedes consumirlas cocinadas o en forma de ensaladas.
  7. Aumentar la ingesta de alimentos que contienen potasio, el aumento de la ingesta de alimentos ricos en potasio nos puede ayudar a disminuir los nieveles de presión arterial. Los alimentos ricos en potasio los encontramos en frutas y hortalizas.
  8. Legumbres, de tres a cuatro veces a la semana, guisadas, estofadas o en ensaladas con verduras.
  9. Priorizar cereales integral:  pasta, arroz, pan, maíz, quinoa, trigo sarraceno y otros cereales o peseudocereales integrales.
  10. Leches, yogures y quesos bajos en grasa, sin sal añadida ni azúcares.
  11. Las carnes deben ser magras y de corte delgado. Evitar la carne roja, procesadas o embutidos.
  12. El pescado principalmente blanco y bajo en grasa.
  13. El huevo entero, hervido, revuelto, pasado por agua o escalfado.
  14. Como fuente grasa «saludable» puede incluir aceite de oliva virgen extra, aguacate,  frutos secos crudos o tostados sin sal, priorizar las nueces.
  15. Semillas de lino y chía, por su alto contenido en fibra y omega 3. Se aconseja tomarlas molidas o hidratadas previamente.
  16. Cacao puro o chocolates con alto porcentaje de cacao, de un 85% en adelante.
  17.  Reducir los productos con una alta carga de sodio.
  18. Cuidado con la compra de productos y complementos alimenticios en herbolarios y supermercados, aunque sean «naturales» pueden interaccionar con su medicación y causarle efectos indeseados. Antes de adquirir cualquier producto consulte con su farmacéutica.
  19. No abandone la medicación sin preguntarle a su médico o farmacéutico, supondría un riesgo muy grave para su salud.
  20. Controle su tensión arterial periódicamente y anótela.
  21. Estar relajado, situaciones de estrés puede aumentar los niveles de presión arterial

Consejos para reducir el sodio

Recordar que el sodio y la sal no es lo mismo. El sodio es un elemento químico que regula la presión arterial, nuestro volumen sanguíneo.  La sal es cloruro sódico, tiene un 40% de sodio. El sodio lo podemos encontrar en muchos productos y alimentos.

¿Qué alimentos debemos disminuir o eliminar para reducir la ingesta de sodio?

  1. Embutidos, salsas de soja, caldos pescados, cremas de verduras o pastillas de caldo concentrado tipo «avecrem».
  2. Comidas preparadas y precocinadas, tienen una cantidad elevada de sodio, el glutamato de sodio.
  3. Conservas de pescados y carnes: latillas de atún, salmón ahumado, paté, carne de caza, etc.
  4. Conservas de verduras y legumbres. Si las utiliza deben de lavarlas bien para eliminar el exceso de sodio o dejarlas en remojo varias horas.
  5. Sal de mesa

Estrategias para disminuir el sodio

  1. No agregar sal  durante la preparación de alimentos
  2. No poniendo saleros en la mesa
  3. Utilizar hierbas aromática: albahaca, cilantro, eneldo, hinojo, laurel, menta, orégano, perejil, romero, tomillo, cúrcuma o jengibre.
  4. Cocinar al papillote o al vapor.
  5. Emplear diversos condimentos como vinagre, aliáceos (ajo, cebolla, puerro) o especias tipo azafrán, curry, canela o nuez moscada.
  6. También existe en el mercado sales especiales exentas de sodio como sal potásica y sal asódica pero deben utilizarse siempre después de la cocción ya que por efecto de las altas temperaturas puede aparecer sabor amargo. Cuidado con los enfermos renales o pacientes que deban llevar una dieta restringida en potasio, ya que deben evitar el uso de este tipo de productos. 
  7. Utilizar aceites de potente sabor como aceite de oliva virgen extra o  macerar aceites con hierbas aromáticas  para resaltar  el sabor y que resulte más apetitoso.

 

 

 

 

 

Estudios observacionales y ensayos clínicos han asociado las dietas con predominio de vegetales con el control de la presión arterial. El estudio de alimentación controlado Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) demostró que un patrón dietético con énfasis en frutas, vegetales, productos lácteos desnatados, cereales integrales, carnes magras y nueces disminuía significativamente los valores de presión arterial en adultos hipertensos y normotensos.

Todas las pautas nutricionales que hemos mencionado  están indicadas para la población en general, si padeces una enfermedad crónica y necesitas que adaptemos el plan de alimentación a esa patología, ponte en contacto con nosotros. Nuestros expertos en nutrición clínica se pondrán en contacto con usted en la menor brevedad posible.

 

Bibliografía:

  • Tratamiento nutricional médico en diabetes mellitus. En Krause. Dietoterapia. 13 ed.
  • Guía abordaje multidisciplinar a personas con diabetes mellitus tipo 2.
  • OMS (Organización Mundial de la Salud)

Alimentación durante la cuarentena debido al Coronavirus

Es tiempo de quedarse en casa y esperar con paciencia a que pase la cuarentena del coronavirus. Adoptar una alimentación adecuada y unos hábitos saludables es clave para mantener tu salud, reforzar tu sistema inmunológico y,  si es que eres positivo en coronavirus,  también te ayudará a recuperarte lo más rápidamente posible.

No existe dieta para el coronavirus, pero una alimentación saludable es fundamental para reforzar nuestro sistema inmune.

Desde Ekilib,  queremos contribuir con nuestra sociedad y  poner nuestro granito de arena, queremos ayudarte a que lo lleves lo mejor posible, tu alimentación sea adecuada  y  evitar que sumes unos kilitos de más en estas semanas

 

  13 RECOMENDACIONES DE ALIMENTACIÓN Y ESTILO DE VIDA DURANTE LA CUARENTENA

  1. Horarios regulares en las comidas: Intenta mantener unos horarios de comida parecidos a los que tenías antes de la cuarentena. Si eres de los que estás picando todo el día o atracas el frigorífico a diario….te recomiendo que hagas desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Respeta las horas de comida. Si tienes ansiedad o no puedes evitar comer a todas horas búscate alguna actividad, estar entretenido te ayudará a no comer entre horas.
  2. Planifica el día a día: Haz una pequeña planificación de lo que vas hacer al día.  Aseo personal, trabajo, horarios de comidas, ejercicio físico, la compra. Incluye también descansos
  3. Bebe agua: No te olvides de beber agua, es muy importante estar bien hidratado.
  4.  Toma el sol y ventila la casa: Abrir las ventanas unos minutos al día para tener una ventilación correcta en el hogar. Además, no te olvides de recargar la vitamina D diaria. Es una vitamina que la obtenemos del sol y que nos ayuda a mejorar la salud de nuestros huesos. Si tienes la suerte de tener un balcón, terraza o jardín, toma el sol todos los días 10-15 minutos, para los que no tengan esa suerte, con ponerse en la ventana o directamente en el balcón donde incidan los rayos del sol es suficiente.
  5. Haz ejercicio físico. ¡Muévete! Haz tu rutina diaria de ejercicio físico en casa.
  6. Respeta las horas de sueño: Evita excitantes como el té, café o el chocolate a últimas horas del día, cena 3 o 4 horas antes de irte a la cama y no hagas comidas muy copiosas.
  7.  Frutas y verduras: Toma al menos 5 raciones entre frutas y hortalizas al día, garantiza como mínimo 3 raciones de frutas al día.  Las hortalizas y verduras deben estar en comida y cena en mayor cantidad. Tanto las frutas como las verduras nos aportan agua, fibra, minerales, sustancias antioxidantes y muchas vitaminas. Fundamentales para que nuestro sistema inmunitario esté muy fuerte.
  8. Productos lácteos: Leche, yogures, quesos y kéfir. Sino hay ningún tipo de contraindicación, mi recomendación es que toméis leche entera o semidesnatada, os ayudará a estar más saciados. Además, que os aseguraréis el aporte de vitamina D que se encuentra en la grasa de la leche. Para los yogures y kéfir, mejor que sean naturales sin azúcares añadidos. Evita los de sabores, trozos de frutas o cereales. Cuidado con el queso curado que es muy calórico y contiene mucha sal, además el queso siempre va acompañado de picos o bastante pan…Me duele en el alma decirte que no comáis mucho queso, porque soy una amante del queso manchego curado, pero controla la cantidad de queso día a día porque si comes una tapilla de queso diaria acompañada de pan…nos puede llevar a coger unos cuantos kilillos de más.
  9. Elegir productos integrales y legumbres: Se recomienda elegir cereales integrales procedentes de grano entero (pan integral, pasta integral, arroz integral), y legumbres guisadas o estofadas, tratando de cocinar estos alimentos con verduras.
  10. Consumo moderado de otros alimentos de origen animal. El consumo de carnes (3-4 veces a la semana, pero máximo 1 vez a la semana carne roja – ternera, cordero o cerdo), pescados (2-3 veces a la semana), huevos (3-4 veces a la semana), y quesos debe realizarse en el marco de una alimentación saludable, eligiendo de forma preferente carnes de aves (pollo, pavo, etc), conejo y las magras de otros animales como el cerdo, y evitando el consumo de embutidos, fiambres y carnes grasas de cualquier animal.
  11. Consumo de  frutos secos, semillas y aceite de oliva virgen extra. El aceite de oliva virgen extra es la grasa de aderezo y cocinado por excelencia en la dieta mediterránea española. Los frutos secos  (almendras, nueces, pistachos), NO SIRVEN LAS PIPAS,  y semillas (girasol, calabaza, etc) también son una excelente opción siempre que sea naturales o tostados evitando los frutos secos fritos, endulzados y salados
  12. Evitar los alimentos precocinados y la comida rápida. El consumo de alimentos precocinados (croquetas, pizzas, lasañas, canelones, etc.) y la comida rápida (pizzas, hamburguesas, etc.) no están recomendados en general en una alimentación saludable, y en particular para los más pequeños de casa. Debido a su elevada densidad energética (por su elevado contenido en grasas y/o azúcares), su consumo no está recomendado en general, y por lo tanto tampoco en períodos de aislamiento o cuarentena domiciliaria debido a que pueden aumentar el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad y otras patologías asociadas. La disminución de ejercicio físico y las conductas sedentarias durante el confinamiento y una dieta insana podría aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
  13. Como no soy supersticiosa, termino con el número 13. Compra de manera responsable, solidaria y ética, solo lo imprescindible. Termino pidiendo a todos que os quedéis en casa, que os cuidéis y que solo acudáis a comprar comida  o a la farmacia en caso de necesidad, siendo responsable con esta situación terminaremos lo antes posible y todos podremos volver a tener la vida que teníamos antes. ¡Cuidaros!

 

He suspendido todas las consultas presenciales debido a la situación,  hasta que todo esto se solucione mis consultas presenciales pasan a ser consultas online,

Ponte en contacto conmigo y te lo explicaré todo.

 

 

 

Fuente: Academia Española de Nutrición y Dietética