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Diarrea del viajero: cómo cuidar tu sistema digestivo mientras viajas en verano

Mujer sentada en la cama de una habitación de hotel con dolor abdominal y malestar estomacal por diarrea del viajero

Tabla de Contenidos

La diarrea del viajero es uno de los problemas digestivos más frecuentes durante las vacaciones. Mantener una buena higiene alimentaria, elegir correctamente el agua y los alimentos y valorar el uso de probióticos y prebióticos en personas con mayor riesgo, puede ayudar a reducir la probabilidad de sufrirla y disfrutar del viaje con mayor tranquilidad.

El verano es sinónimo de vacaciones, escapadas, nuevos destinos y experiencias gastronómicas. Sin embargo, también es la época en la que vemos con mayor frecuencia consultas relacionadas con molestias digestivas que aparecen lejos de casa. Entre ellas, la diarrea del viajero ocupa uno de los primeros puestos.

Aunque muchas personas piensan que se trata de un problema menor, la realidad es que puede alterar completamente un viaje. La necesidad constante de ir al baño, el dolor abdominal, la deshidratación o la sensación de agotamiento pueden hacer que unas vacaciones soñadas terminen convirtiéndose en una experiencia bastante desagradable.

Desde la práctica clínica comprobamos que, en la mayoría de los casos, este problema puede prevenirse siguiendo unas pautas sencillas antes y durante el viaje. No se trata de vivir con miedo a comer fuera, sino de conocer qué medidas realmente funcionan y cuáles son mitos que todavía siguen circulando.

En este artículo te explicamos qué es la diarrea del viajero, por qué aparece, cómo puedes reducir el riesgo de padecerla y cuál es el papel que pueden desempeñar los probióticos para prevenir diarrea del viajero en determinados casos.

¿Qué es la diarrea del viajero?

La diarrea del viajero es un trastorno digestivo agudo que aparece durante un viaje o pocos días después del regreso. Se caracteriza por la aparición de varias deposiciones líquidas al día, generalmente acompañadas de alguno de estos síntomas:

  • Dolor abdominal.
  • Cólicos.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Urgencia para ir al baño.
  • Malestar general.
  • En ocasiones, fiebre.

En la mayoría de las personas sanas suele resolverse en pocos días, pero puede resultar especialmente problemática en niños, personas mayores, embarazadas o personas con enfermedades digestivas previas, ya que el riesgo de deshidratación aumenta considerablemente.

La mayoría de los episodios aparecen al viajar a países donde las condiciones higiénico-sanitarias son diferentes a las habituales del viajero, aunque también puede ocurrir durante desplazamientos dentro del mismo país.

¿Por qué aparece la diarrea del viajero?

La causa principal suele ser la ingestión de alimentos o agua contaminados por microorganismos. Los responsables más frecuentes son determinadas bacterias, especialmente Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC), aunque también pueden intervenir otros patógenos como Campylobacter, Shigella, Salmonella, virus como el norovirus o parásitos como Giardia intestinalis.

Estos microorganismos llegan al aparato digestivo principalmente a través de:

  • Agua sin tratar.
  • Cubitos de hielo elaborados con agua contaminada.
  • Frutas y verduras mal lavadas.
  • Alimentos poco cocinados.
  • Mariscos crudos.
  • Comida que ha permanecido varias horas sin refrigeración.
  • Manipulación inadecuada de los alimentos.

Además del microorganismo, existen otros factores que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Factores que incrementan el riesgo

comida callejera y factores de riesgo de diarrea del viajero

No todas las personas presentan la misma probabilidad de sufrir este problema. Entre los factores que observamos con mayor frecuencia destacan:

  • Viajar a regiones tropicales o en vías de desarrollo.
  • Consumir comida callejera sin garantías higiénicas.
  • Beber agua del grifo cuando no es segura.
  • Tener enfermedades inflamatorias intestinales.
  • Tomar medicación que disminuye la acidez gástrica.
  • Tener un sistema inmunitario debilitado.
  • Haber sufrido episodios previos de diarrea del viajero.

También influye el propio cambio de rutina. Durante las vacaciones solemos modificar horarios, dormir menos, comer más cantidad y probar alimentos muy diferentes a los habituales. Todo ello supone un reto adicional para nuestro sistema digestivo.

¿Cuáles son los destinos donde existe mayor riesgo?

El riesgo depende principalmente de las condiciones sanitarias del destino.

Riesgo bajoRiesgo moderadoRiesgo elevado
Canadá, Europa Occidental, Japón, Australia, Nueva ZelandaEuropa del Este, Caribe, SudáfricaGran parte de Asia, África, Centroamérica, Sudamérica y Oriente Medio

Esto no significa que debamos evitar viajar a estos países, sino que conviene extremar las medidas preventivas.

Cómo prevenir la diarrea del viajero antes de salir de viaje

La prevención comienza varios días antes de hacer la maleta. Una de las primeras recomendaciones que solemos hacer en consulta consiste en revisar el estado de salud digestiva de la persona. Si ya existen problemas como síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, intolerancias digestivas o antecedentes frecuentes de gastroenteritis, merece la pena planificar el viaje con algo más de detalle.

También es recomendable preparar un pequeño botiquín con el material necesario para actuar rápidamente si aparecen síntomas. En ese botiquín no deberían faltar:

  • Sales de rehidratación oral.
  • Termómetro.
  • Medicación prescrita por el médico si fuera necesaria.
  • Gel hidroalcohólico.
  • Documentación sanitaria del viaje.

Además, antes de viajar conviene informarse sobre la calidad del agua potable del destino y conocer si existen alertas sanitarias específicas.

Cómo prevenir la diarrea del viajero durante las vacaciones

lavado de manos con jabón para prevenir diarrea al viajar

Una vez en destino, las medidas de higiene siguen siendo la herramienta más eficaz. No existe ninguna estrategia que elimine el riesgo al cien por cien, pero sí podemos reducirlo de forma muy importante. Mi recomendación suele resumirse en una idea muy sencilla: si tienes dudas sobre un alimento o una bebida, es preferible no consumirlo. Las recomendaciones más útiles incluyen:

Elegir agua segura

Siempre que exista alguna duda sobre la calidad del agua, es preferible consumir agua embotellada correctamente precintada. No debemos olvidar que el agua también está presente en:

  • Cubitos de hielo.
  • Zumos preparados.
  • Batidos.
  • Verduras lavadas.
  • Cepillado de dientes.

Consumir alimentos bien cocinados

Los alimentos cocinados a temperaturas elevadas presentan un riesgo mucho menor que aquellos servidos crudos o templados. Conviene que carnes, pescados y mariscos lleguen bien cocinados a la mesa y se consuman inmediatamente.

Tener precaución con frutas y verduras

Las frutas son una excelente opción cuando pueden pelarse personalmente. En cambio, las ensaladas y verduras crudas pueden haber sido lavadas con agua contaminada.

Mantener una buena higiene de manos

Lavarse las manos antes de comer continúa siendo una de las medidas preventivas más eficaces. Cuando no exista acceso a agua y jabón, el gel hidroalcohólico constituye una buena alternativa.

Mitos sobre la diarrea del viajero: lo que realmente dice la evidencia científica

Cuando viajamos, es habitual recibir consejos de familiares, amigos o incluso leer recomendaciones en internet que no siempre están respaldadas por la evidencia científica. Algunos pueden ser útiles, pero otros generan una falsa sensación de seguridad o incluso aumentan el riesgo de sufrir una infección gastrointestinal. Estos son algunos de los mitos más frecuentes que escuchamos en consulta.

Mito 1. «Si el restaurante parece limpio, la comida es totalmente segura»

No necesariamente. Aunque la higiene del establecimiento es importante, no garantiza que los alimentos o el agua utilizados estén libres de microorganismos. La contaminación puede producirse durante la preparación, el almacenamiento o el transporte de los alimentos, incluso en restaurantes con buenas condiciones de limpieza.

Mito 2. «Un poco de alcohol mata las bacterias»

Es uno de los mitos más extendidos… y también uno de los más falsos. Consumir cerveza, vino o bebidas de alta graduación no protege frente a la diarrea del viajero. La cantidad de alcohol necesaria para eliminar los microorganismos presentes en un alimento sería muy superior a la que una persona puede consumir de forma segura.

Mito 3. «Si tomo probióticos, ya no tengo que preocuparme por lo que como»

No. Los probióticos para prevenir diarrea del viajero pueden ser un complemento útil en determinadas personas, pero no sustituyen las medidas básicas de seguridad alimentaria.

Mito 4. «Hay que dejar de comer hasta que desaparezca la diarrea»

Este consejo estuvo muy extendido durante años, pero hoy sabemos que no es la mejor opción. Salvo indicación médica, no es necesario permanecer en ayunas. Lo recomendable es mantener una alimentación adaptada, priorizando alimentos de fácil digestión y una correcta hidratación.

Mito 5. «El agua embotellada siempre es segura»

En la mayoría de los casos sí, pero conviene comprobar que la botella esté correctamente precintada. En algunos destinos turísticos se han descrito casos de reutilización de envases rellenados con agua no potable. Por ello, siempre recomendamos abrir personalmente la botella y evitar consumir agua si el precinto parece manipulado.

Mito 6. «Solo hay riesgo en países exóticos»

No siempre. Es cierto que la incidencia de la diarrea del viajero es mayor en determinadas regiones de Asia, África, América Latina o Oriente Medio, pero los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos pueden producirse en cualquier parte del mundo.

Mito 7. «Si los síntomas desaparecen, el intestino ya está completamente recuperado»

No necesariamente. En algunas personas, la infección puede dejar una alteración temporal de la microbiota intestinal o provocar una mayor sensibilidad digestiva durante semanas. Es relativamente frecuente observar episodios de hinchazón, gases o cambios en el ritmo intestinal tras una gastroenteritis, incluso cuando la diarrea ya ha desaparecido.

¿Sirven los probióticos para prevenir diarrea del viajero?

Esta es una de las preguntas que más recibimos antes del verano. La respuesta corta es que depende del perfil del viajero y de la cepa utilizada. Actualmente sabemos que no todos los probióticos ofrecen los mismos beneficios. De hecho, los efectos dependen de la cepa concreta, la dosis y la persona que los consume.

Algunas revisiones sistemáticas sugieren que determinados probióticos para prevenir diarrea del viajero pueden disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad, aunque la evidencia todavía presenta ciertas limitaciones y no permite recomendar su uso universal para todos los viajeros. Entre las cepas que han mostrado resultados prometedores en algunos estudios destacan:

  • Saccharomyces boulardii CNCM I-745.
  • Lacticaseibacillus rhamnosus GG (anteriormente Lactobacillus rhamnosus GG).
  • Algunas combinaciones de Lactobacillus y Bifidobacterium.

Sin embargo, es importante entender que un probiótico no sustituye las medidas higiénicas. Su función, cuando está indicado, es complementar una buena estrategia preventiva, nunca reemplazarla.

¿Qué hacer si aparece la diarrea del viajero durante las vacaciones?

A pesar de tomar todas las precauciones, la diarrea del viajero puede aparecer. En ese momento, lo más importante es actuar con calma y centrarse en dos objetivos: evitar la deshidratación y favorecer la recuperación del intestino.

Lo primero que recomendamos es reducir el ritmo del viaje durante unas horas, priorizar el descanso y prestar atención a la hidratación.

La hidratación es la prioridad

Cuando existe diarrea, el organismo pierde agua, sodio, potasio y otros minerales esenciales. Por eso, no basta únicamente con beber agua. En muchos casos resulta más adecuado utilizar soluciones de rehidratación oral, ya que contienen la proporción correcta de glucosa y electrolitos para favorecer la absorción intestinal.

Las bebidas isotónicas comerciales pueden ser útiles en determinadas situaciones, pero no sustituyen a las soluciones de rehidratación diseñadas específicamente para cuadros diarreicos. También es recomendable beber pequeñas cantidades de líquido de forma frecuente, aunque no exista sensación de sed.

¿Qué alimentos conviene comer durante la diarrea?

Uno de los errores más habituales consiste en dejar de comer durante uno o dos días. Salvo que exista una indicación médica concreta, no suele ser necesario. Nuestro intestino necesita nutrientes para recuperarse, aunque durante unas horas conviene elegir alimentos fáciles de digerir.

Algunas opciones bien toleradas suelen ser:

  • Arroz blanco.
  • Patata cocida.
  • Zanahoria cocida.
  • Pollo o pavo cocidos.
  • Pescado blanco.
  • Tortilla francesa.
  • Plátano maduro.
  • Manzana cocida o asada.
  • Pan blanco tostado.

El objetivo no es seguir una dieta extremadamente restrictiva, sino facilitar el trabajo del aparato digestivo mientras disminuye la inflamación. Conforme mejoran los síntomas, la alimentación puede volver progresivamente a la normalidad.

¿Qué alimentos es mejor evitar?

Durante las primeras 24-48 horas existen alimentos que pueden empeorar los síntomas o retrasar la recuperación. En general, recomendamos evitar temporalmente:

Alimentos recomendablesAlimentos que es mejor limitar temporalmente
Arroz blancoFritos
Patata cocidaComidas muy grasas
Pescado blancoPicantes
Pollo cocidoAlcohol
PlátanoRefrescos azucarados
Pan tostadoBollería
Manzana cocidaCafé en exceso
Caldos suavesSalsas muy condimentadas

Conviene recordar que estas recomendaciones son temporales. Una vez desaparece la diarrea, volver a una alimentación equilibrada ayuda a recuperar la microbiota intestinal y el funcionamiento normal del sistema digestivo.

¿Cuándo hay que acudir a un médico?

Aunque la mayoría de los episodios son leves, existen situaciones en las que es importante buscar atención sanitaria lo antes posible. Debes consultar con un profesional si aparece alguno de estos signos:

  • Fiebre elevada (superior a 38,5 °C).
  • Sangre o abundante mucosidad en las heces.
  • Diarrea intensa durante más de tres días.
  • Vómitos continuos que impiden beber líquidos.
  • Signos de deshidratación como mareos intensos, boca muy seca, disminución importante de la orina o confusión.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Embarazo.
  • Personas mayores.
  • Niños pequeños.
  • Personas inmunodeprimidas.

En algunos casos puede ser necesario realizar pruebas diagnósticas o iniciar un tratamiento específico.

Mi experiencia en consulta como especialista en salud digestiva

En Ekilib atendemos con frecuencia a personas que preparan viajes internacionales o que regresan de vacaciones con molestias digestivas que persisten durante semanas. Una situación que observo habitualmente es que muchas personas centran toda su atención en el destino, pero olvidan preparar su salud digestiva antes del viaje.

La experiencia demuestra que una adecuada planificación reduce significativamente la aparición de problemas digestivos. No solo hablamos de escoger bien los alimentos, sino también de valorar si existe alguna patología previa, revisar la medicación habitual y decidir si puede ser recomendable utilizar determinadas estrategias preventivas, como algunos probióticos y prebióticos cuando están indicados.

También vemos con frecuencia personas que, tras un episodio de gastroenteritis durante las vacaciones, continúan presentando molestias digestivas durante meses. En estos casos es importante no normalizar síntomas como hinchazón, diarrea persistente, gases o dolor abdominal. A veces el episodio infeccioso actúa como desencadenante de alteraciones de la microbiota o incluso de un síndrome del intestino irritable postinfeccioso, situaciones que requieren una valoración nutricional individualizada.

Checklist: antes de viajar, revisa esta lista

Antes de cerrar la maleta, dedica unos minutos a comprobar que todo está preparado para cuidar tu sistema digestivo durante el viaje.

  • Consulta si el agua del destino es potable.
  • Lleva siempre gel hidroalcohólico.
  • Incluye sales de rehidratación oral en el botiquín.
  • Infórmate sobre los alimentos de mayor riesgo en el país de destino.
  • Evita el hielo si desconoces el origen del agua.
  • Consume alimentos bien cocinados y recién preparados.
  • Pela tú mismo las frutas siempre que sea posible.
  • Mantente bien hidratado durante todo el viaje.
  • Si tienes enfermedades digestivas previas, consulta antes con un profesional.

¿Vas a viajar este verano? En Ekilib podemos ayudarte

Cada persona tiene unas necesidades digestivas diferentes. Si padeces síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, intolerancias alimentarias, enfermedad celíaca o simplemente quieres viajar con mayor tranquilidad, en Ekilib, clínica de nutrición y dietética en Ciudad Real, podemos ayudarte a preparar tu alimentación antes del viaje y diseñar una estrategia adaptada a tu caso.

Realizamos una valoración completamente personalizada para resolver tus dudas, mejorar tu salud digestiva y ayudarte a disfrutar de las vacaciones con mayor seguridad y confianza. Pide tu cita con nuestra nutricionista en Ciudad Real o elige la modalidad de nutricionista online y viaja con la tranquilidad de cuidar tu sistema digestivo antes, durante y después del viaje.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué es exactamente la diarrea del viajero?

La diarrea del viajero es una infección gastrointestinal que suele producirse al consumir agua o alimentos contaminados por bacterias, virus o parásitos durante un viaje. Se caracteriza por la aparición de tres o más deposiciones líquidas en 24 horas, acompañadas con frecuencia de dolor abdominal, náuseas o urgencia para ir al baño. La mayoría de los casos son leves y se resuelven en pocos días, aunque una correcta hidratación y un manejo adecuado son fundamentales para evitar complicaciones.

2. ¿Los probióticos sirven para prevenir la diarrea del viajero?

Los probióticos para prevenir diarrea del viajero pueden ser útiles en determinadas personas, pero no todos los productos disponibles tienen la misma eficacia. Algunas cepas, como Saccharomyces boulardii CNCM I-745 o Lacticaseibacillus rhamnosus GG, han mostrado resultados prometedores en algunos estudios. Sin embargo, no sustituyen las medidas de higiene alimentaria y su uso debe valorarse de forma individual según el destino, el estado de salud y los antecedentes digestivos de cada persona.

3. ¿Qué alimentos debo evitar para reducir el riesgo de diarrea del viajero?

Siempre que viajes a un destino con mayor riesgo sanitario, conviene evitar el agua del grifo si no es potable, el hielo de origen desconocido, las carnes y pescados poco cocinados, los mariscos crudos, las ensaladas lavadas con agua no segura y los alimentos que permanezcan varias horas a temperatura ambiente. Elegir comida recién preparada y consumir frutas que puedas pelar tú mismo suele ser una estrategia mucho más segura.

4. ¿Cuándo debería acudir al médico si tengo diarrea durante un viaje?

Es recomendable buscar atención médica si la diarrea dura más de 48-72 horas sin mejoría, aparece sangre en las heces, existe fiebre alta, vómitos persistentes o signos de deshidratación como mareos intensos, disminución de la orina o somnolencia. También es importante consultar cuanto antes si la persona afectada es un niño pequeño, una mujer embarazada, una persona mayor o alguien con el sistema inmunitario debilitado.

5. ¿Puede quedar el intestino sensible después de una diarrea del viajero?

Sí. Aunque la infección desaparezca, algunas personas continúan presentando hinchazón, gases, diarrea ocasional o molestias digestivas durante semanas o incluso meses. En determinados casos puede desarrollarse un síndrome del intestino irritable postinfeccioso o producirse alteraciones en la microbiota intestinal. Si los síntomas persisten, es recomendable realizar una valoración profesional para diseñar un plan nutricional adaptado y favorecer la recuperación digestiva.

6. ¿Cómo puede ayudar un nutricionista antes de un viaje?

Un nutricionista puede ayudarte a preparar el viaje desde el punto de vista digestivo, especialmente si padeces enfermedades como síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca o intolerancias alimentarias. Además de revisar la alimentación y resolver dudas sobre seguridad alimentaria, puede valorar si es conveniente utilizar probióticos para prevenir diarrea del viajero u otras estrategias preventivas basadas en la evidencia científica.

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Imagen de Mari Carmen Mohíno, nutricionista en Ciudad real
Mari Carmen Mohíno, nutricionista en Ciudad real

Soy Mari Carmen Mohíno, farmacéutica colegiada 1702, dietista y nutricionista en Ciudad Real, colegiada CLM00158, y fundadora de Ekilib.

Me especializo en salud digestiva; microbiota intestinal; SIBO; salud hormonal femenina; embarazo y fertilidad; alergias e intolerancias; pérdida de peso de forma saludable; nutrición deportiva, clínica e infantil.

En este espacio te comparto información de valor para ayudarte a mejorar tu salud desde la raíz.

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