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Alimentos que ayudan a aliviar los síntomas de la perimenopausia

Plato de salmón a la plancha con hierbas sobre una cama de ensalada fresca, alimento rico en omega 3 para aliviar síntomas de la perimenopausia

Tabla de contenidos

Algunos alimentos pueden ayudar a aliviar determinados síntomas de la perimenopausia y favorecer el bienestar durante esta etapa. Las legumbres, la soja, los frutos secos, el pescado azul, las frutas, las verduras y los alimentos ricos en calcio son buenas opciones. Aunque la alimentación no elimina los cambios hormonales, puede contribuir a mejorar la salud ósea, cardiovascular, digestiva y metabólica.

Si estás atravesando la perimenopausia, es posible que hayas empezado a notar cambios que antes no experimentabas: sofocos, alteraciones del sueño, ciclos menstruales irregulares, cambios de humor, más cansancio o una mayor facilidad para acumular grasa abdominal.

Como nutricionista especialista en salud hormonal femenina, quiero que sepas algo importante: no necesitas seguir una dieta estricta ni eliminar alimentos para cuidar tu salud hormonal. Lo que buscamos es adaptar tu alimentación a las necesidades de esta etapa, aliviar las molestias cuando sea posible y prevenir problemas de salud a largo plazo.

En este artículo te cuento qué alimentos merece la pena incorporar, qué dice la evidencia científica y cómo podemos organizar una alimentación práctica y equilibrada durante la transición hacia la menopausia.

¿Qué es la perimenopausia y cómo influye en la alimentación?

La perimenopausia es la etapa de transición que precede a la menopausia. Durante este periodo, la actividad ovárica y las concentraciones de estrógenos y progesterona fluctúan, lo que puede provocar cambios físicos, emocionales y metabólicos.

Puede comenzar varios años antes de la última menstruación. Su duración y sus manifestaciones varían de una mujer a otra, por lo que no existe una única experiencia de perimenopausia.

Entre los síntomas de la perimenopausia más frecuentes encontramos:

  • Sofocos y sudores nocturnos.
  • Dificultad para conciliar el sueño o despertares frecuentes.
  • Cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o ansiedad.
  • Alteraciones del ciclo menstrual.
  • Cambios en la composición corporal, especialmente en la distribución de la grasa abdominal.
  • Molestias articulares, cansancio y dificultades de concentración.
  • Cambios en la salud sexual y sequedad vaginal.

La alimentación no puede corregir por sí sola las fluctuaciones hormonales, pero sí puede influir en factores relacionados con el bienestar, como la calidad nutricional de la dieta, el control de la glucosa, la salud cardiovascular, la función intestinal y el mantenimiento de la masa muscular y ósea.

Por eso, mi objetivo no es prometerte que un alimento hará desaparecer los sofocos, sino ayudarte a identificar qué hábitos pueden aportar beneficios reales y cuáles conviene valorar con más cautela.

8 alimentos que pueden ayudarte durante la perimenopausia

Mujer preparando un vaso de yogurt con granola, frutos rojos y semillas, una opción de desayuno saludable rico en calcio para la perimenopausia

1. Soja y alimentos derivados: una opción para valorar si tienes sofocos

La soja contiene isoflavonas, unos compuestos vegetales que pertenecen al grupo de los fitoestrógenos. Su estructura les permite interactuar con determinados receptores de estrógenos, aunque sus efectos son mucho más débiles y diferentes de los de las hormonas humanas.

Algunos estudios han observado que las isoflavonas pueden reducir modestamente la frecuencia o intensidad de los sofocos en ciertas mujeres. Sin embargo, los resultados son variables y no todas experimentan una mejoría.

Puedes incorporar soja mediante alimentos como:

  • Tofu.
  • Tempeh.
  • Edamame.
  • Bebida de soja enriquecida con calcio.
  • Yogur de soja sin azúcares añadidos.

Mi recomendación es priorizar estos alimentos frente a los suplementos concentrados de isoflavonas. No son equivalentes y, antes de tomar suplementos, conviene consultar con un profesional sanitario, especialmente si tienes antecedentes de enfermedades sensibles a los estrógenos o sigues algún tratamiento.

2. Legumbres: energía, fibra y salud metabólica

Las lentejas, los garbanzos, las alubias y los guisantes son alimentos especialmente interesantes durante la perimenopausia.

Aportan fibra, proteínas vegetales, hierro, folato, magnesio y otros nutrientes que ayudan a mantener una alimentación completa. Además, la fibra favorece el tránsito intestinal y puede contribuir a regular la respuesta de la glucosa después de las comidas.

Durante esta etapa, cuando algunas mujeres notan cambios en el peso o en la distribución de la grasa corporal, las legumbres pueden ayudar a elaborar platos saciantes sin recurrir a restricciones excesivas.

¿Cómo incorporarlas? Prueba una ensalada de garbanzos con verduras, unas lentejas con hortalizas o un hummus casero para acompañar tus comidas. Si tienes molestias digestivas, podemos ajustar las cantidades, la preparación y la frecuencia según tu tolerancia.

3. Pescado azul: omega-3 para cuidar la salud cardiovascular

El salmón, las sardinas, la caballa y el arenque aportan ácidos grasos omega-3, especialmente EPA y DHA, relacionados con la salud cardiovascular.

Durante la transición menopáusica adquiere especial importancia cuidar el colesterol, la presión arterial, la glucosa y otros factores de riesgo cardiovascular. Incluir pescado azul dentro de una alimentación equilibrada es una forma práctica de contribuir a ese objetivo.

Ahora bien, conviene diferenciar beneficios demostrados de expectativas poco realistas: no hay pruebas sólidas de que comer pescado azul elimine directamente los sofocos o los sudores nocturnos.

Puedes incluirlo aproximadamente dos veces por semana, alternándolo con pescado blanco, huevos, legumbres y otras fuentes proteicas. Si no consumes pescado, podemos valorar fuentes vegetales de omega-3, como las nueces, las semillas de chía y las semillas de lino, teniendo en cuenta que su composición es diferente.

4. Yogur natural, leche y alimentos ricos en calcio

La disminución de estrógenos durante la transición menopáusica puede favorecer la pérdida de masa ósea. Por eso, cuidar la ingesta de calcio y vitamina D, además de mantener una actividad física adecuada, es fundamental para la salud de los huesos.

Entre las opciones que puedes incorporar están:

  • Leche y yogur natural.
  • Quesos, en cantidades adaptadas al conjunto de la dieta.
  • Bebidas vegetales enriquecidas con calcio.
  • Tofu elaborado con sales de calcio.
  • Sardinas consumidas con sus espinas.
  • Algunas verduras, como el brócoli y la col rizada.

No todos los alimentos vegetales aportan la misma cantidad de calcio ni este se absorbe igual en todos ellos. Por ejemplo, las espinacas contienen calcio, pero su absorción es limitada por su contenido en oxalatos.

La vitamina D también merece atención porque interviene en la absorción del calcio. Si existe riesgo de déficit, puede ser necesario valorar la situación clínica y la conveniencia de realizar pruebas o suplementación con un profesional sanitario.

5. Nueces, almendras y semillas: pequeñas cantidades, muchos nutrientes

Los frutos secos y las semillas son fuentes de grasas insaturadas, fibra, minerales y otros compuestos beneficiosos. Las nueces aportan ácido alfa-linolénico, un omega-3 de origen vegetal. Las almendras contienen calcio y magnesio, mientras que las semillas de calabaza destacan por su aporte de magnesio y otros minerales.

No existe un fruto seco que regule las hormonas por sí solo, pero incorporarlos de manera habitual puede mejorar la calidad global de la alimentación. Una ración orientativa puede ser un puñado pequeño, de unos 20-30 gramos, natural o tostado y sin exceso de sal. Puedes añadirlos al yogur, a la fruta, a una ensalada o tomarlos como tentempié.

Si tu objetivo es controlar el peso, no hace falta eliminarlos por su contenido energético. Lo importante es adaptar las cantidades a tus necesidades, tu apetito y el conjunto de la dieta.

6. Frutas y verduras: más fibra, vitaminas y variedad

Las frutas y las verduras aportan fibra, vitaminas, minerales y compuestos vegetales que ayudan a mantener una alimentación de buena calidad. Durante la perimenopausia interesa especialmente que la dieta incluya suficiente variedad, en lugar de concentrarse en uno o dos alimentos considerados milagrosos.

Algunas opciones prácticas son:

  • Frutos rojos, cítricos y kiwi, por su aporte de vitamina C y otros compuestos vegetales.
  • Brócoli, coliflor y coles, como parte de una dieta variada.
  • Tomate, pimiento y zanahoria, para aumentar la diversidad de verduras.
  • Manzana, pera y otras frutas enteras, por su aporte de fibra.
  • Verduras de hoja verde, como parte de una alimentación que cuide la salud ósea.

Mi consejo es incluir verduras en las comidas principales y consumir fruta entera a diario, ajustando la cantidad y la selección a tus necesidades. No necesitas recurrir a zumos detox ni a batidos especiales para eliminar supuestas toxinas hormonales.

7. Avena y cereales integrales: apoyo para la saciedad y la salud metabólica

La avena, el pan integral, el arroz integral, la quinoa y otros cereales poco refinados aportan hidratos de carbono, fibra y diferentes micronutrientes. La avena destaca por sus beta-glucanos, un tipo de fibra soluble que puede ayudar a reducir el colesterol LDL cuando se consume en cantidades adecuadas dentro de una dieta saludable.

Estos alimentos también pueden facilitar que las comidas sean más saciantes y ayudar a mantener una ingesta regular de energía, algo útil si los cambios en el sueño o el apetito están afectando a tus rutinas.

Un desayuno con avena, yogur natural, fruta y nueces es una opción sencilla. Para la comida, puedes combinar arroz integral con verduras y legumbres, o acompañar una fuente de proteína con patata, quinoa o pan integral.

No es necesario eliminar los carbohidratos durante la perimenopausia. La elección del alimento, la cantidad y el contexto de la dieta son más importantes que suprimir un grupo completo de alimentos.

8. Alimentos ricos en proteínas: aliados para mantener la masa muscular

Con la edad pueden producirse cambios en la masa y la fuerza muscular. Durante la transición menopáusica es recomendable prestar atención a la ingesta de proteínas y combinarla con ejercicios de fuerza adaptados a cada persona.

Entre las fuentes que podemos utilizar están los huevos, el pescado, las aves, los lácteos, el tofu, el tempeh y las legumbres.

Repartir las fuentes de proteína entre las distintas comidas puede facilitar que cubras tus necesidades diarias. No existe una cantidad única adecuada para todas las mujeres: depende de factores como la edad, el peso, la actividad física, el estado de salud y los objetivos individuales.

Si notas pérdida de fuerza, has reducido mucho tu ingesta de alimentos o estás intentando perder peso, es especialmente importante evitar las dietas demasiado restrictivas que puedan comprometer la masa muscular.

Tabla comparativa: qué alimentos priorizar según tus necesidades

Necesidad durante la perimenopausiaAlimentos recomendadosQué pueden aportar
Sofocos y sudores nocturnosSoja, tofu, tempehLas isoflavonas podrían producir una mejoría modesta en algunas mujeres
Salud óseaYogur, leche, tofu con calcio, sardinas con espinasCalcio y otros nutrientes para mantener los huesos
Salud cardiovascularPescado azul, nueces, aceite de olivaGrasas insaturadas y omega-3
EstreñimientoLegumbres, avena, frutas y verdurasFibra y apoyo al tránsito intestinal
Saciedad y control metabólicoCereales integrales, legumbres y frutos secosFibra, nutrientes y una respuesta glucémica potencialmente más favorable
Mantenimiento muscularHuevos, pescado, lácteos, tofu y legumbresProteínas para mantener y reparar tejidos

Recuerda que estos alimentos no sustituyen los tratamientos médicos cuando están indicados. Su función es contribuir a una alimentación equilibrada y apoyar objetivos de salud concretos.

¿Qué dice la evidencia científica sobre la alimentación y los síntomas de la perimenopausia?

La investigación sobre nutrición y menopausia está en constante evolución. Aunque sabemos que una alimentación de calidad favorece la salud cardiovascular, ósea y metabólica, la evidencia es menos concluyente cuando se trata de aliviar síntomas concretos, especialmente los sofocos.

Una revisión sistemática publicada en Maturitas analizó la evidencia sobre las intervenciones con soja y sus derivados para los síntomas menopáusicos. Los resultados sugieren que determinados preparados con isoflavonas pueden ofrecer beneficios modestos, pero existen diferencias importantes entre estudios, dosis y formulaciones.

Por su parte, The Menopause Society ha señalado en sus posicionamientos sobre tratamientos no hormonales que la evidencia disponible para recomendar suplementos de soja y otros remedios dietéticos como tratamiento específico de los síntomas vasomotores es limitada o inconsistente. Por tanto, no debemos presentar la soja como una solución garantizada.

En cambio, existe una base más sólida para recomendar patrones de alimentación saludables, como la dieta mediterránea, para la prevención cardiovascular y el mantenimiento de la salud general. Este patrón prioriza frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, aceite de oliva, frutos secos y pescado, con un consumo moderado de otros alimentos según las necesidades individuales.

También conviene recordar que los resultados de los estudios sobre síntomas menopáusicos no siempre pueden trasladarse directamente a la perimenopausia: las participantes, los síntomas y las intervenciones pueden ser diferentes.

La conclusión práctica es clara: podemos utilizar la alimentación para cuidar la salud durante la perimenopausia, pero debemos ajustar las expectativas y diferenciar el apoyo nutricional de los tratamientos que cuentan con evidencia específica para aliviar los síntomas.

Qué alimentos y hábitos conviene limitar si tienes síntomas de perimenopausia

Mujer sosteniendo una taza pequeña de café espresso cargado, bebida con cafeína que se aconseja moderar en la etapa de la perimenopausia.

No existe una lista universal de alimentos prohibidos durante la perimenopausia. Sin embargo, hay ciertos hábitos que pueden empeorar algunas molestias o dificultar el descanso.

Alcohol y cafeína: observa cómo te afectan

El alcohol y la cafeína pueden actuar como desencadenantes de sofocos, palpitaciones o dificultades para dormir en algunas mujeres, aunque la respuesta individual varía.

Si notas que los sofocos aparecen después de tomar café o que duermes peor cuando bebes alcohol por la noche, prueba a modificar estas costumbres y registra los cambios. Puedes sustituir el café de última hora por una infusión sin cafeína y reservar el alcohol para ocasiones puntuales o evitarlo.

Comidas muy copiosas y cenas tardías

Una cena abundante justo antes de acostarte puede favorecer el reflujo, las molestias digestivas o una sensación de pesadez que dificulte el descanso.

Si te despiertas con frecuencia durante la noche, prueba a cenar con suficiente antelación y elige platos completos, pero fáciles de digerir. Por ejemplo, una tortilla con verduras y pan integral, o pescado con patata cocida y calabacín.

Dietas restrictivas y suplementos que prometen equilibrar las hormonas

No recomiendo recurrir a dietas detox, eliminar los hidratos de carbono ni comprar suplementos que prometan regular las hormonas sin una evaluación previa.

Los productos a base de plantas, las isoflavonas concentradas y otros complementos pueden tener interacciones, efectos adversos o una eficacia incierta. La evidencia científica no respalda muchos de los reclamos comerciales que se utilizan para venderlos.

Si los síntomas son intensos, merece la pena consultar con un profesional sanitario para valorar opciones con evidencia clínica, en lugar de confiar únicamente en cambios dietéticos.

Ejemplo de menú diario para la perimenopausia

Para que puedas llevar estas recomendaciones a la práctica, te propongo un ejemplo de menú basado en alimentos habituales de la dieta mediterránea. No es una dieta terapéutica ni una pauta individualizada: las cantidades y las preparaciones deben adaptarse a tu apetito, actividad física, salud y necesidades nutricionales.

ComidaPropuestaObjetivo nutricional
DesayunoAvena con yogur natural, frutos rojos y nuecesFibra, proteínas y grasas insaturadas
Media mañana, si tienes hambreUna pieza de fruta y unas almendrasSaciedad y variedad de nutrientes
ComidaLentejas con verduras y una ensalada de tomateProteína vegetal, fibra, hierro y folato
Merienda, si la necesitasYogur natural o bebida de soja enriquecida con calcioProteínas y apoyo a la ingesta de calcio
CenaSardinas al horno con patata y verdurasProteínas, omega-3 y otros micronutrientes

Puedes intercambiar las comidas según tus horarios y preferencias. Si no consumes lácteos, hay alternativas enriquecidas con calcio; si eres vegetariana, podemos combinar legumbres, tofu, frutos secos y otros alimentos para cubrir tus necesidades.

Tampoco necesitas comer cinco veces al día por obligación. La frecuencia de las comidas debe adaptarse a tu hambre, tu rutina y tu situación clínica.

Checklist: ¿estás cuidando tu alimentación durante la perimenopausia?

Utiliza esta lista para revisar tus hábitos actuales. No necesitas cumplir todos los puntos de manera perfecta: puedes empezar por uno o dos cambios que te resulten fáciles de mantener.

  • Incluyo frutas y verduras variadas todos los días.
  • Consumo legumbres de forma habitual.
  • Tomo suficientes alimentos ricos en proteínas en mis comidas.
  • Incorporo fuentes de calcio y reviso si necesito prestar más atención a la vitamina D.
  • Incluyo pescado azul o valoro alternativas adecuadas si no consumo pescado.
  • Elijo cereales integrales y alimentos ricos en fibra con frecuencia.
  • Bebo agua a lo largo del día.
  • Observo si la cafeína, el alcohol o determinados horarios afectan a mis sofocos y a mi descanso.
  • Evito las dietas extremas y los suplementos sin asesoramiento profesional.
  • Mantengo actividad física regular, incluidos ejercicios de fuerza adaptados a mis posibilidades.
  • Consulto con un profesional sanitario cuando los síntomas interfieren con mi vida diaria.

Si has marcado pocos puntos, no significa que estés haciendo algo mal. La idea es identificar oportunidades de mejora sin convertir la alimentación en otra fuente de estrés.

Mi recomendación como especialista: personaliza tu alimentación

Cuando hablamos de los síntomas de la perimenopausia, uno de los errores más habituales es buscar una solución universal: un alimento que elimine los sofocos, una dieta que regule las hormonas o un suplemento que devuelva la energía.

La realidad es que cada mujer llega a esta etapa con una historia clínica, unos hábitos, unas preferencias y unas necesidades diferentes.

Por eso, mi recomendación es empezar por evaluar tu alimentación habitual, la intensidad de tus síntomas, tu descanso, tu salud digestiva y tus objetivos. A partir de ahí, podemos decidir qué cambios tienen sentido y cuáles no son necesarios.

Por ejemplo, si tienes estreñimiento, puede ser prioritario aumentar progresivamente la fibra y revisar la hidratación. Si te preocupa la pérdida de masa muscular, debemos prestar atención a las proteínas y al ejercicio de fuerza. Si tienes antecedentes familiares de osteoporosis, puede ser conveniente revisar la ingesta de calcio y los factores de riesgo con el equipo sanitario que te atiende.

Si los sofocos o los sudores nocturnos afectan a tu sueño, también es importante que sepas que la alimentación tiene limitaciones. La terapia hormonal es el tratamiento más eficaz para los síntomas vasomotores en las mujeres candidatas, y existen alternativas no hormonales para determinadas situaciones. La elección debe realizarse con un profesional médico, teniendo en cuenta los beneficios, los riesgos y tus preferencias.

Una alimentación equilibrada puede acompañar este proceso, pero no tiene por qué sustituir otras opciones terapéuticas cuando las necesitas.

Cuida tu salud durante la perimenopausia con Ekilib

La perimenopausia es una etapa de cambios, pero no tienes que afrontarla a base de restricciones, dudas constantes o consejos contradictorios que encuentras en internet.

En Ekilib podemos ayudarte a construir una alimentación adaptada a tus necesidades, tus síntomas y tu estilo de vida. Nuestro objetivo es que aprendas a comer de forma equilibrada, cuides tu salud a largo plazo y encuentres una estrategia nutricional que puedas mantener sin vivir pendiente de las prohibiciones.

Si buscas una nutricionista especialista en salud hormonal femenina, te invitamos a solicitar una consulta para valorar tu situación y definir objetivos realistas. Trabajaremos contigo para mejorar tus hábitos alimentarios, resolver tus dudas y acompañarte en esta etapa con recomendaciones individualizadas.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué alimentos ayudan más a aliviar los síntomas de la perimenopausia?

No existe un alimento que alivie todos los síntomas de la perimenopausia. Las legumbres, las frutas, las verduras, los cereales integrales, los frutos secos, el pescado y los alimentos ricos en calcio son buenas opciones para cuidar la salud general durante esta etapa. La soja contiene isoflavonas, pero los estudios sobre su eficacia contra los sofocos ofrecen resultados inconsistentes. La mejor estrategia consiste en adaptar la alimentación a tus síntomas, tus necesidades nutricionales y tu estado de salud, sin esperar resultados milagrosos de un producto concreto.

2. ¿La soja ayuda a reducir los sofocos durante la perimenopausia?

La soja contiene isoflavonas, compuestos vegetales que se estudian por sus posibles efectos sobre los síntomas vasomotores. Sin embargo, los resultados científicos son contradictorios. Puedes consumir tofu, tempeh o bebida de soja enriquecida como parte de una alimentación variada, pero no debes considerarlos un tratamiento garantizado. Consulta antes de utilizar suplementos concentrados, especialmente si tienes antecedentes médicos relevantes.

3. ¿Qué debo desayunar si estoy en la perimenopausia?

Un desayuno equilibrado puede incluir proteínas, fibra y grasas insaturadas. Por ejemplo, puedes tomar avena con yogur natural, fruta y nueces; tostadas integrales con huevo y tomate; o yogur de soja enriquecido con calcio, fruta y semillas. No existe un desayuno específico que regule las hormonas, pero combinar estos nutrientes puede ayudarte a cubrir tus necesidades y mantener la saciedad durante la mañana. La cantidad y la composición deben adaptarse a tu apetito, tus horarios, tu actividad física y cualquier condición clínica que requiera una pauta particular.

4. ¿Qué alimentos debo evitar si tengo sofocos y sudores nocturnos?

No hay alimentos que todas las mujeres deban evitar durante la perimenopausia. En algunas personas, el alcohol, la cafeína o las comidas muy picantes pueden coincidir con un aumento de los sofocos o las molestias nocturnas. Puedes observar cuándo aparecen los síntomas y comprobar si existe una relación consistente antes de eliminar ningún alimento. Si decides reducir la cafeína, prueba a evitarla durante las horas previas al sueño. Si los sudores nocturnos son intensos, nuevos o se acompañan de otros síntomas preocupantes, consulta con un profesional sanitario.

5. ¿Qué comer durante la perimenopausia para evitar ganar peso?

No existe una dieta que garantice evitar el aumento de peso durante la perimenopausia. Los cambios en la composición corporal pueden relacionarse con la edad, la actividad física, el sueño, la masa muscular y otros factores, además de los cambios hormonales. Prioriza alimentos ricos en fibra, proteínas suficientes, verduras, frutas, legumbres y grasas saludables, adaptando las cantidades a tus necesidades. Combina la alimentación con actividad física regular y ejercicios de fuerza. Evita las restricciones extremas: perder peso a costa de la masa muscular puede ser contraproducente para tu salud a largo plazo.

6. ¿Necesito tomar suplementos de calcio, vitamina D o isoflavonas?

No todas las mujeres necesitan suplementos durante la perimenopausia. La necesidad de calcio, vitamina D u otros nutrientes depende de la alimentación, los factores de riesgo, la situación clínica y, cuando corresponde, los resultados de las pruebas médicas. Lo ideal es cubrir las necesidades nutricionales principalmente mediante alimentos y valorar la suplementación cuando esté justificada. En el caso de las isoflavonas, la evidencia para aliviar los sofocos es inconsistente y los suplementos no equivalen a consumir soja como alimento. Consulta con un profesional antes de iniciar cualquier complemento.

7. ¿Puede una nutricionista ayudarme con los síntomas de la perimenopausia?

Sí. Un nutricionista puede ayudarte a revisar tus hábitos, detectar posibles carencias, organizar comidas equilibradas y adaptar la alimentación a cuestiones como el estreñimiento, los cambios en la composición corporal o el cuidado de la salud ósea y cardiovascular. El acompañamiento también puede facilitar cambios realistas que se mantengan en el tiempo. No obstante, la intervención nutricional no sustituye la valoración médica ni los tratamientos específicos para los síntomas vasomotores, los sangrados anormales u otros problemas clínicos. Lo ideal es trabajar de forma coordinada cuando las necesidades lo requieren.

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Imagen de Mari Carmen Mohíno, nutricionista en Ciudad real
Mari Carmen Mohíno, nutricionista en Ciudad real

Soy Mari Carmen Mohíno, farmacéutica colegiada 1702, dietista y nutricionista en Ciudad Real, colegiada CLM00158, y fundadora de Ekilib.

Me especializo en salud digestiva; microbiota intestinal; SIBO; salud hormonal femenina; embarazo y fertilidad; alergias e intolerancias; pérdida de peso de forma saludable; nutrición deportiva, clínica e infantil.

En este espacio te comparto información de valor para ayudarte a mejorar tu salud desde la raíz.

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